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Pastelería francesa fina

El oficio al servicio del producto

Nuestra propuesta es de pastelería clásica francesa, elaborada con buenos ingredientes y técnicas adecuadas. Queremos que si uno entrara en una buena pastelería artesanal en Francia, pudiera reconocer en nuestra vitrina los mismos productos, hechos con el mismo respeto por su identidad.

En Saint Honoré, el producto está en el centro de cada decisión y la selección de las materias primas es parte esencial de nuestro trabajo. No escatimamos en los ingredientes que consideramos necesarios para conseguir el resultado que buscamos.

Utilizamos huevo orgánico de libre pastoreo y buscamos establecer alianzas con productores locales cuando encontramos ingredientes que cumplen con nuestros estándares.

La fruta tiene un lugar especial en nuestra pastelería. La seleccionamos por su calidad y trabajamos con ella según su temporada, en lugar de intentar reproducir durante todo el año sabores que pertenecen a un momento concreto.

De ahí nace también nuestra propuesta de postres del mes: una forma de aprovechar productos de temporada, explorar nuevas combinaciones y mantener nuestra vitrina en constante evolución.

Así que partimos de la búsqueda de buenas materias primas y desarrollamos la receta hasta encontrar el sabor, la textura y el equilibrio deseados. Después, costeamos.

Nuestra pastelería evoluciona y se moderniza, pero se mantiene fiel a los clásicos. Buscamos constantemente mejorar nuestros productos, perfeccionar nuestras técnicas y cuidar cada detalle, sin perder de vista aquello que hace reconocible a cada pieza.

También buscamos el equilibrio en el dulzor. La pastelería francesa que admiramos puede ser golosa sin ser excesivamente dulce. Trabajamos el azúcar como un ingrediente más, para que la acidez de una fruta, el amargor del chocolate, la riqueza de la mantequilla o la intensidad de una crema puedan expresarse sin quedar cubiertos por el azúcar.

Por eso partimos de fruta fresca y no de pulpas preparadas. Las trabajamos nosotros mismos para conservar su frescura, acidez e intensidad, y poder ajustar cada preparación al resultado que buscamos. Es una decisión que puede parecer pequeña, pero que cambia profundamente el resultado final.

Sencillez, frescura y equilibrio

En Saint Honoré, la frescura forma parte de la calidad del producto. Nuestras preparaciones se elaboran desde cero y diariamente en nuestro obrador, buscando que cada pieza llegue a la vitrina con sus texturas, aromas y sabores en su mejor momento.

También buscamos sencillez y elegancia en las combinaciones. En gastronomía, uno de los errores más frecuentes es querer decir demasiado en un solo producto: sumar ingredientes, sabores y texturas hasta perder de vista lo esencial. Nosotros preferimos lo contrario: pocos elementos, bien elegidos y bien trabajados, donde cada uno tenga una razón de estar.

Es una filosofía que está presente en nuestros clásicos: el hojaldre crujiente de un milhojas, la ligereza de la crema de un Saint Honoré, lo reconfortante de un praliné de avellanas en un Paris-Brest, lo indulgente de un éclair de chocolate o la frescura de una tarta de frutos rojos. Cada elemento tiene que aportar algo y encontrar su lugar en el conjunto.

Algunos de nuestros postres

Saint Honoré familiar

Saint Honoré familiar

Hojaldre, pasta choux, cremas y caramelo

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Milhojas individual

Milhojas individual

Hojaldre caramelizado y crema pastelera

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Tartaletas de frutos rojos

Tartaletas de frutos rojos

Pasta sucrée, frangipan y frutos seleccionados

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Paris-Brest familiar

Paris-Brest

Pasta choux, crema de praliné de avellana

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